miércoles, 1 de mayo de 2013

Distancia




 
Erika Kuhn


1

La distancia. Dentro o fuera.

Como una fruta mordida que zambulle mal el hueso.
Como la inocencia de haber creado un monstruo con el sabor de todas las cosas.


2

Distancia: Ternura que rompe el cuerpo

un color de la noche hablado de azul.


3

Había que hacer la distancia. Besarla blanca por sobre los huecos.

Tironeada por mil caballos de luz: anatomía dulce gestar el dolor. 



Noelia Palma

sábado, 30 de marzo de 2013

Lucía




 
Erika Kuhn


Lucía dice “rojo”. Lucía está loca y habla conmigo y me pide que la coja. Entonces voy, ella está desnuda en el sexo.



Digo rojo y me pierdo en la humedad de tus poemas clitorianos. Que tus dedos me perforen pájaros que sepan braille.



Voy a mojarte. Lengua y baba y sidra y humo. Y amor, Lucía. El amor de un poquito de sidra demi sec en la pelvis y hundir 

Ves,
la perforación siempre es la misma,
sangre alcoholizada
y después el cuerpo eyacula abandonos.
Con el braille no alcanza,
tienen razón mis
pájaros muertos en el túnel furioso.
Yo quiero que me ames
lo que dura una cucaracha sin que la vea
un viento militar
que le pertenece a los padres que se fueron,
yo quiero que me chupes los pezones.



vos amás que te flagele los labios con la lengua

Que los enrede entre los dientes

Y estire

Estiro estiro

Gritá

Gritá que me amás

gritá que amás que tu escritora preferida te retuerza hasta que llores

(yo pongo las manos sobre mi cabeza y lamo mis axilas como si en tu sexo fueran a crecerte pijitas de cristal, que resbalen en punta)



Te amo
por eso no te hago llorar
cuando mi lengua
hace girar tu clítoris en naranja y rojo
como el mundo que te violó en el jardín de las muñecas.
Por eso
te hago vomitar gatos negros en celo
y gemir unicornios en viento

y te meto mi mano con flores



Noelia Palma; Lucía Santillán

sábado, 2 de marzo de 2013

Ibidem




Erika Kuhn



Escribir. Y el centro es Erika temblando en el río, con desmesura. ¿Hace cuántos años tu corazón no te veía regresar a la niña? Yo dije hacia dentro: ahora, ¿quién vive en la muerte menos roja que la muerte? Y un balbuceo en otro idioma se abrió del párpado hasta abajo. Lloramos, y el río era un tren directo a la infancia.
Al pedazo de carne domesticado lo atravesamos con un lápiz. No es poco. Aprendimos a jugar siendo adultas, a mecer las muñecas prestadas de la pobreza. Erika sonríe, la veo escribir un poema, mientras peino el cachito de plástico rubio, el pelo pajoso.
Más tarde hubo que pedirle a la guerra un poco de vida. La infancia era ser grandes para escribir un ensayo sobre la locura. El cuerpo no es triste si está loco. El cuerpo es una niña mirándose un hueco delicado.

Erika dibuja. Yo quería decirle que a los artistas los acuna el viento, que ella vive en las ramas de un árbol joven.
Lloramos, será entonces que nos estamos arrojando por la boca y por el ojo, será que escribo donde crecen niñas frotándose un cúmulo de pájaros, en el pecho.


Noelia Palma

lunes, 4 de febrero de 2013

Darío



Erika Kuhn





A mi primo Darío, y las tardes que pasó leyendo mis poemas


Y sí, Darío

yo te dije, escribir no es el paraíso
y vos doblabas los folletitos diciendo mis poemas de memoria

después las fotocopias y mi nombre y no te importaba
desperdigar el tiempo
y las tardes eran un puñado de libros y dobleces

pero tuviste razón, siempre
el paraíso quería ser los días que sabemos


Noelia Palma

domingo, 3 de febrero de 2013

De regreso a casa




Erika Kuhn



“La música es continua
solo escuchar es intermitente”

Henry Thoreau




Era urgente gastar el silencio
regresar a casa por la palabra ojos

el pájaro dice un reflejo musical, algo
ahí hondamente

en la herida que no sufre de miedo


Noelia Palma

sábado, 19 de enero de 2013

Sin título



Erika Kuhn



para Wendy, además


Es la noche. Yo estoy diciendo que el mundo se cumple solo. Habitar lo evidente fue necesario. Sabés, el amor está en un idioma que no comprendemos. Quisimos ponerlo en jaula o domesticarlo pero el corazón no aprendió y crecía hasta asfixiarse. He leído poemas para recomponerlo mientras una música apenas enorme continuaba abriéndose como la luz. Pero la lectura hizo frío y lámparas de sol y un reino que ahora es jungla y noche. Noche es miedo. Permanecer no es quedarse, eso también es el miedo (el cuerpo da miedo en los espacios donde no se reconoce, quiero decir, dentro, por dentro hacia dentro).
Voy a ser breve. Decir “ahora” es plagiar la intimidad del tiempo y el recuerdo. Estoy tratando de clasificar los huesos que aún viven y me acompañan. Voy a ser breve: no es el acto de escribir la palabra “adiós” sino lo apasionante de concebirla en contra.


Noelia Palma

viernes, 28 de diciembre de 2012

¿Te gusta mi amor?



Erika Kuhn



A los hombres como vos hay que jalarlos de los huevos
acercarse y mirar fijo
el horror redondeado en la entrepierna
y preguntar
¿te gusta, mi amor?
¿vas a ir al psicólogo después, a llorar,
porque una mujer no celebra tus “por favor”
y “perdoname”?

estoy pensando en mi adolescencia
mamá decía tenés que ser una mujer de bien
para encontrar un hombre de bien
que te acompañe
y me dio una biblioteca y yo la puse en mi boca
pero cuando crecí, en mi boca,
pusiste tu sexo y aún así, yo, mujer de bien
le hice un poema brillante, brilloso
era un poema de furia y amor
y me abría y te mostraba, después
cómo aprendía a ser la puta mujer de bien

pienso, además, que cuando te jale las bolas,
solamente porque te amo,
vas a llorar y gritar y decir que soy demasiado bella
y yo voy a responder que me disculpes
la belleza es un cristo con la hombría triturada, quizás
o una nueva versión de La Condesa Sangrienta
ya decía Alejandra que había que escribir un ensayo sobre el bien
y señalaba un libro de Dostoievski

pero vos, mi amor
a vos te va a encantar que te jodan
que te hagan llorar el sexo
resistí resistí ¿te duele? ¿te va a alcanzar la vida
para llorártelo cuando vayas a mear y veas a otros tipos
con tu deseo colgando?
jalar jalar resistí un poco más
no hay descanso, tené paciencia

yo solamente soy la mujer que después de ponerte a llorar
enciende un cigarrillo
con guantes blancos, estoica
y dice: que pase el que sigue


Noelia Palma